Agentes de la Policía Local de Ayamonte han organizado un convoy humanitario en el que han viajado hasta Polonia con una furgoneta cargada de material humanitario, para regresar con una madre, sus cuatro hijos menores y una persona mayor, que de esta forma han podido reencontrarse con familiares que les aguardaban en la provincia onubense.
Según han relatado, tras tener la idea de organizar dicha acción humanitaria, “de inmediato se comenzó con los preparativos, consiguiendo en tiempo record, a través de los compañeros de este cuerpo y sus allegados, la ayuda económica suficiente para poder sufragar los gastos del viaje”.
Mientras se realizaban dichas gestiones, y a través de Cruz Roja de Ayamonte, un vecino de la localidad, de forma totalmente altruista, se ofreció para sufragar los gastos del alquiler del vehículo de transporte, “sin cuya colaboración este viaje no hubiese sido posible.
Durante todas estas gestiones, prosiguen, tuvieron información sobre “la posibilidad de aprovechar el viaje de vuelta para traer hasta nuestra provincia una familia compuesta por una mujer, sus cuatro hijos menores y una persona mayor, que se encontraban atrapados en la frontera sin medios para viajar a Huelva, donde les esperaban sus familiares para acogerlos”. Igualmente se les presentó la oportunidad de trasladar en el viaje de ida hacia Polonia a una oficial de la policía ucraniana “para seguir luchando por su país, ya que días atrás se había tenido que desplazar hasta la provincia de Huelva para dejar en ella a salvo a sus familiares más vulnerables”.
Por fin, todo fue posible la pasada semana, ya que el martes tres agentes de la Policía Local de Ayamonte partieron hacia la frontera polaco-ucraniana, donde hicieron entrega de material médico y productos de primera necesidad, sobre todo infantiles, al tiempo que recogieron en el punto de encuentro a la familia que vendría de regreso con ellos.
“El viaje ha sido durísimo, pero ha merecido la pena”, aseguran, y en la madrugada de este pasado domingo dichas personas refugiadas “pudieron por fin reencontrarse con sus familiares en la provincia de Huelva”.
Por todo lo anterior señalan: “queremos agradecer públicamente a todas y cada una de las personas que se han involucrado, tanto de nuestra localidad, como vecinos de Beas a través de uno de nuestros compañeros. Asimismo queremos hacer una mención especial al personal de Cáritas de Mazagón, sin cuyas gestiones y ayuda esta expedición no se hubiese llevado a cabo. Y en nuestra localidad queremos tener una mención especial para la propietaria de Gimnasio Olympo, que ha coordinado la recepción de todo tipo de ayuda”.
A lo que añaden: “por último, queremos hacer un reconocimiento a toda esta plantilla que se ha comprometido desde el minuto uno, aportando ayuda económica, ofreciéndose varios voluntarios para el viaje y cubriendo los servicios de los agentes que han compuesto la expedición.












