Un joven de Cartaya profesionaliza su hobby trabajando en la Fórmula 1 para el equipo Williams

Javier Guerra ha llegado con solo 25 años a lo más alto del automovilismo virtual siendo, nada más y nada menos, que Coordinador Esports & Team Manager en el equipo Williams Racing

Un joven de Cartaya, Javier Guerra (25 años), ha logrado en solo tres años convertir su pasión por el mundo del motor y la velocidad virtual, en su trabajo. Y lo ha hecho a lo grande, nada más y nada menos que como Coordinador Esports & Team Manager en el equipo Williams Racing de Fórmula 1.

El joven onubense, que posee la doble nacionalidad española y británica, estudió en Cartaya hasta los 17 años, donde obtuvo el título de la ESO en el IES Sebastian Fernández, trasladándose después a Inglaterra, donde se formó en Media & Producción y en diseño gráfico.

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Durante esos años, y de forma paralela, dedicó su tiempo libre al equipo de simracing JIM Racing Team, que él mismo creó, sin pensar en ningún momento que su hobby se iba a convertir muy pronto en una oportunidad de trabajo. «Sería el sueño de cualquiera, ¿verdad?», señala el propio Javier Guerra. «Es como desear ser futbolista y recibir la oferta de un equipo de la Primera Division».

Y es que, en febrero de 2018, tuvo la oportunidad de reunirse con un equipo de Fórmula 1, concretamente con el Williams Racing, cuyos responsables «se mostraron interesados en una propuesta en la que trabajé durante meses, y por tanto confiaron en que yo liderase su proyecto de Esports en el equipo, lo cual obviamente no dudé en aceptar».

A todo ello se unió el crecimiento que ha experimentado en los últimos años el automovilismo virtual, que además se ha disparado enormemente en los últimos meses como consecuencia de la pandemia y la suspensión de los campeonatos de velocidad presenciales, hasta el punto de que «tanto las propias organizaciones de motorsport, como los equipos, han creado sus propios campeonatos y teams virtuales, profesionalizando la industria y llamando la atención de millones de seguidores del mundo del motor».

«Solo por poner un ejemplo -añade-, la categoría reina del automovilismo, la Fórmula 1, fue en 2017 pionera en crear su propia competición de simracing: ‘F1 Esports’, y actualmente, tras tres temporadas, todos los equipos de Fórmula 1 están dentro y cuentan con personal profesional, ya que la tarta a repartir asciende por el momento a 750,000 Euros».

Se trata de una nueva modalidad de competición donde el equipo Williams «entró por la puerta grande», subraya el joven cartayero, «ya que no ser una escudería fabricante le permite participar en todas las competiciones de simracing a nivel global sin limitaciones en cuanto al uso de distintas marcas de automovilismo».

Todos estos elementos ayudaron a Javier Guerra a poder demostrar al equipo el auge del simracing, no solo por el beneficio económico de los premios, sino también por las audiencias, la publicidad y el marketing digital que la actividad genera.

Así, a finales de 2018 el equipo Williams le pidió viajar a su sede central, cerca de la ciudad británica de Liverpool, donde le pidieron que buscase alojamiento ya que el proyecto «crecía tanto que incluso creamos una sala de simracing en la misma factoría, que además de servir como zona de ocio para las empresas que alquilan su centro de conferencias, también sirve para enviar al personal del equipo con el objeto de trabajar en el entrenamiento de los pilotos en las distintas competiciones».

El 2019 fue «una auténtica locura, viaje tras viaje, apenas iba a casa de vacaciones, no recuerdo haber viajado tanto en mi vida. En solo un año estuve en Los Ángeles, Mónaco, Kuala Lumpur, Nubrurgring, Bruselas, Paul Ricard…», relata emocionado Javier, a lo que añade que además, ese mismo año, logró un acuerdo con Suzuki para llevarle el equipo en el campeonato de MotoGP Esports, por lo que «no solo tengo la oportunidad de trabajar con un equipo de F1 como team manager, sino también uno de MotoGP con Suzuki Esports«.

Pero llegó el 2020. Un año «un poco extraño» para el joven onubense, que se encontraba en el Reino Unido planeando la temporada. Y es que la pandemia de coronavirus obligó a cancelarlo todo y «en apenas 48 horas me encontraba en un avión regreso a España, antes de que cerrasen las fronteras».

Desde entonces está en su casa de Cartaya, teletrabajando y sin poder viajar. A pesar de ello, prosigue, la crisis sanitaria «nos ha beneficiado en cierto modo, pues al estar todos confinados, cualquier competición de simracing virtual supone un punto de energía para la audiencia». En este sentido considera que la Fórmula 1 «ha sido inteligente y no ha dudado en crear el VirtualGP, una competición con pilotos de F1 compitiendo desde casa, incluidos los más famosos y las celebrities».

Eso ha sido para Javier, «sin duda, todo un éxito para la competición, las audiencias y el simracing», y además en su caso, aunque desde casa, le ha permitido trabajar directamente con los dos pilotos del equipo Williams de Fórmula 1 en el simulador, contando incluso con la ayuda de los integrantes del equipo en F1 Esports hasta el punto de que «ganamos el Campeonato del Mundo».

Además, concluye, no solo la Fórmula 1 presencial se vio perjudicada por la Covid-19 y optó por la competición virtual. Lo mismo le ha ocurrido a WEC con las 24h de Le Mans, con pilotos muy conocidos en el mundo del automovilismo como Fernando Alonso, donde según concluye Guerra «también hemos resultado ganadores».