Coronavirus: agricultora de Cartaya dona un lote de cajas de fresas al comedor social de la localidad

Elisabeth Morgado, una joven productora de frutos rojos de Cartaya, ha donado este jueves un lote de cajas de fresas recién cogidas al comedor social de la localidad, que gestiona la Obra Social de la Hermandad de Nuestra Señora de Consolación

Elisabeth Morgado, una joven productora de frutos rojos de Cartaya, ha donado este jueves un lote de cajas de fresas recién cogidas al comedor social de la localidad, que gestiona la Obra Social de la Hermandad de Nuestra Señora de Consolación.

En nombre de su empresa, ‘Finca Las Cabezuelas-Tariquejos’, la propia agricultora ha indicado a HuelvaCosta.com que se trata de una treintena de cajas de fresas, las cuales ha donado con el principal objetivo de poner su “granito de arena” para ayudar a los que peor lo están pasando en estos momentos tan complicados que atravesamos debido a la crisis sanitaria del coronavirus, que está dejando a mucha gente sin trabajo y en una situación muy precaria.

La joven agricultora ha hecho la entrega este mismo jueves de la fruta, que ha sido recolectada por todos los trabajadores de su explotación agrícola.

Por su parte desde el comedor social de Cartaya su máximo responsable, Manuel Pérez, ha agradecido el gesto porque “en la situación en que nos encontramos toda ayuda es poca para los que menos tienen”.

Pérez ha indicado por otra parte que debido a las actuales circunstancias, y con el objeto de “exponer lo mínimo a los voluntarios del comedor”, estos días se concentra solo en los martes el reparto de alimentos para las más de 100 familias a las que ayudan, a las que suministran comida para toda la semana.

Por último ha precisado que, si bien ahora la situación es complicada, más lo será una vez concluya la actual crisis sanitaria dada la gran cantidad de gente que se va a quedar en la estacada, por lo que prevé que haya un considerable aumento de las demandas de ayuda al comedor que dirige.

La agricultora cartayera muestra junto a los trabajadores de su finca las fresas donadas al comedor social de la localidad (Fotografía: Jordi Landero)