«Socorro»: el grito desesperado de un mariscador desorientado por la niebla en aguas de Isla Canela

Pese a la intervención de una embarcación de Salvamento Marítimo por mar, y de la Guardia Civil y la Policía Local por tierra, finalmente se trataba de un mariscador que, pese a su experiencia, se había desorientado totalmente por la intensa niebla mientras faenaba, el cual pudo llegar a la orilla sin sufrir lesiones

“Socorro, auxilio”, es el grito que, proveniente del mar, pudieron escuchar en la madrugada de este jueves, poco antes de las dos, testigos que se encontraban en las inmediaciones de la playa ayamontina de Isla Canela, concretamente en la zona del chiringuito Paradise.

Inmediatamente fueron alertados los servicios de emergencia, y a través del Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Huelva se organizó un dispositivo de rescate para intentar averiguar de dónde procedían dichas voces, y a qué respondían, ya que la visibilidad era prácticamente nula por la oscuridad de la noche, pero sobre todo por la intensa niebla del momento.

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Así, según fuentes de los propios equipos de emergencias, en torno a las 2:20 horas de la madrugara fue movilizada la embarcación de rescate de Salvamento Marítimo HS-Helena, con base en el puerto deportivo de Isla Cristina, que se trasladó por mar hasta el punto indicado, así como patrullas tanto de la Guardia Civil, como de la Policía Local de Ayamonte, acudieron por tierra hasta la orilla de la playa.

Según las mismas fuentes, a la llegada de los efectivos aún se podían oír “gritos de auxilio provenientes del mar”, pero “la visibilidad en esos momentos, por la densa niebla, no era superior a los 40 o 45 metros”.

“Por tierra -prosiguen- Guardia Civil y Policía Local intentan localizar a la persona que pide auxilio, mientras la HS-Helena se dirige al punto del que procedían los grito con mucha dificultad por la falta de visibilidad, dificultado todo ello por coincidir con la bajamar, y con la hora en que sale a faenar gran parte de la flota pesquera, generando aún más confusión”.

La actuación concluyó finalmente con final feliz, ya que se trataba de un conocido mariscador de la zona, el cual a pesar de contar con mucha experiencia y de portar una linterna frontal, se había desorientado totalmente por la niebla, pudiendo llegar por sus propios medios a tierra y que se encuentra fuera de peligro”.