Unas 130 personas con discapacidad han disfrutado en Cartaya de la playa gracias a ‘Un baño sin barreras’

Un total de 35 voluntarios han sido el motor y el corazón de la edición número 21 de esta iniciativa, que es posible gracias a la financiación del Ayuntamiento de Huelva y La Caixa y a la colaboración del Ayuntamiento de Cartaya

Más de 130 personas con discapacidad han participado en la 21 edición del Programa ‘Un Baño Sin Barreras’ gracias a un equipo integrado por más de 30 voluntarios y voluntarias de Cruz Roja Huelva, que este año han añadido a su formación y a su compromiso mucha valentía para garantizar la seguridad de todas estas personas que, debido a la pandemia, tenían aún más de difícil poder disfrutar de la playa, algo que además ha sido posible sin la financiación del Ayuntamiento de Huelva y La Caixa y la colaboración del Ayuntamiento de Cartaya.

Algo tan sencillo como pasear por la arena o darse un baño en el mar es muy complicado, incluso imposible, para muchas personas, por eso nació hace 21 años el programa ‘Un baño sin barreras’, que esta vez ha tenido que superar nuevas barreras y adaptarse totalmente a las exigencias de seguridad y protección provocadas por la crisis sanitaria de la Covid19.

Para ello, se ha facilitado formación específica en higiene y seguridad al dispositivo de voluntariado, que procede de distintas áreas asistenciales de Cruz Roja Huelva: desde técnicos sanitarios a socorristas acuáticos, pasando por educadores sociales, hasta conductores de vehículos adaptados, de vehículos de apoyo y voluntariado de acompañamiento.

El compromiso, la implicación y la solidaridad de este equipo tiene aún más valor este año debido a la pandemia, ya que su trabajo habitual se ha visto multiplicado por todas las exigencias de desinfección, higiene y seguridad destinadas a garantizar la protección de todas las personas usuarias.

Sobre la base esencial del voluntariado, el patrocinio de la Obra Social la Caixa y del Ayuntamiento de Huelva ha permitido que el programa cuente con 1 microbús adaptado y 2 vehículos de apoyo, además de 2 anfi-buggy o carritos anfibio, indispensables para que las personas con problemas de movilidad puedan bañarse en la playa del Caño de la Culata –Nuevo Portil-, donde Cruz Roja, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Cartaya que ayuda en instalaciones y logística, instala además dos carpas junto al Puesto de Socorro.

A lo largo de los meses de julio y agosto, cuatro días a la semana –de martes a viernes entre las 10:00 y las 14:00–, se ha desarrollado este programa, que además incluye animación con paseos por la orilla del mar, charlas, talleres, juegos y otras actividades lúdicas que ayudan a normalizar la vida de las personas con discapacidad.

Para hacerlo posible, los voluntarios y voluntarias prestan un servicio integral, que incluye la recogida en su domicilio o en la sede de las asociaciones adscritas, tanto a los usuarios como a sus acompañantes, y el transporte hasta la playa, donde les ayudan a bañarse, al tiempo que hacen posible que pasen una jornada de convivencia y diversión.