Lamentan que los pacientes no sean atendidos en persona en los centros de salud

“La gente quiere ver a su médico, no que le hable a través de un teléfono”, afirma la parlamentaria andaluza socialista María Márquez, que considera que la nueva “ocurrencia” del Gobierno de Moreno Bonilla de que el 70% de las citas médicas sean a distancia es “un paso más hacia la decadencia del sistema público”

Nueva “ocurrencia” en el seno del Gobierno andaluz: que el 70 por ciento de las citas médicas se realicen a través del teléfono.  La parlamentaria andaluza por el PSOE de Huelva María Márquez ha dicho que la gente “quiere ver a su médico, que su médico la reconozca, le vea la cara, perciba su malestar con la presencia física, que la relación médico-paciente sea presencial, directa, cercana, porque no es lo mismo que el médico nos vea cuando estamos enfermos a que nos hable una voz al teléfono”.

Por eso, la parlamentaria ha remarcado que “la excepción debe ser la cita telefónica, la regla, la cita presencial, por supuesto guardando todas las medidas sanitarias establecidas, porque si podemos ir a trabajar, salir a comer o acudir a cualquier administración a resolver y gestionar nuestras cosas, ¿cómo va a ser que no podamos ir al médico si nos encontramos enfermos, a nuestro médico de familia, el más cercano, en quien más confiamos?”, se ha preguntado.

Este es “un plan anti paciente, en el que el usuario no cuenta”. En esta situación lo que haría un Gobierno socialista sería reforzar los centros de salud con más sanitarios y mejores recursos, pero al Partido Popular no le interesa prestar un buen servicio para vender luego la necesidad de la privatización”. Además, con esta nueva “ocurrencia”, Moreno Bonilla “va a convertir a los facultativos en operadores médicos, dificultando su trabajo, limitando su profesionalidad y aumentando la incertidumbre general, tanto del médico como del paciente”.

La socialista onubense ha criticado que esta nueva decisión es “una ocurrencia que requiere una marcha atrás inmediata”. Los socialistas temen que esta medida se enmarque en una “estrategia para desmantelar el sistema público de salud, que sea un paso más de entre todos los que estamos conociendo, para la decadencia de la sanidad tal y como la concebimos, pública, universal y gratuita”. “Es sabido –ha remarcado- que el Partido Popular no cree en lo público y que sus políticas van encaminadas hacia la privatización de los servicios que hoy tenemos, gracias a que durante casi toda la democracia hemos gobernado los socialistas y hemos construido un Estado de Bienestar que estorba a los que tienen recursos económicos, que son los menos; y necesitan quienes menos tienen, que son los más”.

María Márquez ha indicado que con esta medida se dificulta el acceso de las personas a las consultas médicas, por lo que la atención que se presta va a empeorar. La parlamentaria ha criticado que la sanidad andaluza lleve meses colapsada, con largas colas en la puerta de todos los centros de salud de Andalucía porque el SAS no está dando citas. Y los trabajadores de Salud Responde han denunciado que tienen orden del Gobierno andaluz de no dar cita con el médico, algo increíble y de todo punto rechazable”.

Por todo ello, “esperemos que la decisión se rectifique inmediatamente y se dé, cuanto menos, la vuelta al porcentaje, que sea el 30 por ciento mediante cita telefónica y el 70 presencial, por el bien de todos”, ha dicho.