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La Junta de Andalucía recomienda ir duchados este verano a la playa

El Gobierno andaluz prepara una prolija lista de recomendaciones sobre cómo reabrir para que sean aplicadas por los ayuntamientos costeros, que también incluye estar en la playa un máximo de cuatro horas

La Junta de Andalucía recomienda a quienes quieran acudir a las playas una vez que éstas puedan reabrir al baño, no permanecer en ellas “más de cuatro horas en horario de mañana o tarde para evitar aglomeraciones”, así como ducharse antes de ir a ellas y al llegar a las mismas.

Así figura en un decálogo de recomendaciones que, junto a otras de protección de la salud para la apertura de zonas y aguas de baño en Andalucía, aparece publicado en una edición extraordinaria del Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) de este pasado lunes, 18 de mayo.

El decálogo de recomendaciones comienza con la de quedarse “en casa” si se tienen “síntomas” de padecer el Covid-19, así como incluye extremar las “medidas higiénicas individuales -ropa y accesorios de baño limpios, utilizar una toalla por persona, mantener higiene de manos, evitar tocarse las manos, nariz y boca, no tragar agua-”, y mantener “la distancia de seguridad para evitar contagios”.

También se recomienda no compartir “objetos, como útiles de juego, con otras unidades de convivencia que estén en la playa”, así como usar “bolsas para guardar los residuos sólidos” que deben cerrarse “adecuadamente” y depositarse “en las papeleras y contenedores de basura de la playa”.

Al margen de ese decálogo, la Junta detalla un compendio más amplio de recomendaciones orientadas a los planes de contingencia que elaboren las entidades locales de cara al uso de las playas en estas circunstancias excepcionales.

1. Los ayuntamientos deben “establecer el máximo aforo permitido en las playas de su municipio de acuerdo a las disposiciones que se vayan dictando por la autoridad sanitaria competente”, así como que, “en las zonas de estancia de las personas usuarias”, haya una “distribución espacial para garantizar la distancia de seguridad de al menos dos metros entre ellas mediante señales en el suelo limitando los espacios”.

2. Delimitar en el plan de contingencia un horario de apertura y cierre de las playas, de tal forma que su horario permitiese realizar las labores de limpieza y desinfección que, en todo caso, debería ser una actividad previa al inicio de la apertura y posterior tras el cierre de la zona de baño”.

3. Se permite la práctica de actividades deportivas, profesionales o de recreo, siempre que se puedan desarrollar individualmente y sin contacto físico, permitiendo mantener una distancia mínima de dos metros entre los participantes”.

4. El plan de contingencia local “debería establecer e identificar accesos concretos para la entrada y otros para la salida”, y, “en el caso de que la playa tenga su aforo completo y existan personas esperando para acceder, se aconseja facilitar la espera en espacio de sombra que, a su vez, permita mantener la distancia mínima”.

5. Los aseos deben ser “usados en caso estrictamente necesario”, y teniendo en cuenta una serie de medidas, como que se pueda entrar y salir de ellos “sin la necesidad de usar las manos”, o que no se permita “el acceso sin calzado a los mismos”.

6. “Los módulos deberán ventilarse frecuentemente, y en caso de disponer de extractores, estos permanecerán en funcionamiento mientras que permanezcan abiertos”, según recomienda la Junta, que también pide que la frecuencia de limpieza y “desinfección profunda” de los aseos sea “como mínimo de tres veces al día”, incluido una “al final de la jornada”.

7. Colocación de “carteles informativos de cómo realizar la higiene de las manos”; “dispositivos de apertura no manual para los grifos” y “jabón y papel desechable, con papeleras a pedal y bolsa interior”.

8. Sobre duchas y lavapiés exteriores, la Junta recomienda que sean “de accionamiento no manual”, así como que en cada caso sean usados por un único bañista, “salvo en el caso de menores o personas dependientes”.

9. En el caso de instalarse hamacas y sombrillas en la playa, recomienda que se distribuyan en el espacio “de tal forma que se pueda mantener la distancia de seguridad” o, si no, que se dispongan “barreras físicas, de fácil limpieza y desinfección, entre las personas usuarias”.

10. Por otro lado, en relación a la “capacidad de carga de la playa”, la Junta recomienda el establecimiento de “una distancia de seguridad entre el grupo de personas máximo permitido por la autoridad sanitaria que se hayan trasladado a la playa utilizando el mismo transporte”, para lo que aconseja “realizar una organización de la superficie seca de la playa para que se pueda mantener una distancia de precaución entre dichos grupos superior a la distancia que indiquen las autoridades sanitarias tanto en la arena como en el agua de baño”.

Las recomendaciones de la Junta también contemplan que el personal de seguridad de la playa, como socorristas o vigilantes, cuente “con la formación adecuada en prevención del Covid-19” y conozca “el plan de contingencia establecido por la entidad local”.

Además, “el servicio de socorrismo debería supervisar y controlar que las personas usuarias cumplan correctamente las medidas de seguridad e higiénico-sanitarias correspondientes y garantizar que se respeta la legislación y/o regulación local establecida frente al Covid-19”.

La Junta aclara que todas estas recomendaciones sobre las playas “deben ser implantadas y, en su caso, complementadas por las autoridades locales en función de las características de sus playas y de los resultados obtenidos en sus evaluaciones de riesgo, y adaptándose a las indicaciones de las autoridades sanitarias conforme vaya evolucionando la crisis sanitaria actual”.

Una playa de la Costa Occidental de Huelva, esta misma semana (Fotografía: Jordi Landero)