La Guardia Civil ha detenido a una persona en el transcurso del registro que, a última hora de la tarde de este viernes, llevó a cabo en una finca rústica del enclave costero ayamontino de Isla Canela, donde también se ha incautado de una cantidad aún no precisada de fardos de hachís.
En la operación participaron agentes de las Comandancias de le Benemérita de Huelva y Sevilla, así como el Grupo de Blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico de Europol, el Centro Regional de Análisis e Inteligencia contra el narcotráfico -CRAIN- y el Organismo de Coordinación del Narcotráfico -OCON Sur-.
Este operativo, que tuvo lugar a las 20:00 horas de este viernes, guarda relación directa con la operación ‘Estacazo’, llevada a cabo por la mañana en una nave del polígono San Nicolás de la localidad sevillana de Alcalá de Guadaíra, donde fueron intervenidas en torno a siete toneladas de hachís, según han explicado fuentes del Instituto Armado.
En el registro practicado este viernes en Ayamonte fue detenido un varón de la comarca, que al detectar la llegada de los agentes de la Guardia Civil emprendió la huida, aunque pudo ser interceptado.
En la finca rústica de Isla Canela también fueron intervenidos entre 20 y 30 fardos de hachís –unos 750 kilos-, aunque la cantidad exacta no ha sido precisada, los cuales habría que sumar a los incautados por la mañana en Alcalá de Guadaira ya que según las fuentes consultadas por esta redacción todo forma parte de un entramado delictivo con sede en Isla Cristina y Ayamonte dedicado al tráfico de hachís entre Marruecos y España.
Las primeras hipótesis que maneja la Benemérita es que dicha red usaba la finca registrada en Isla Canela como guardería «en caliente» para ocultar la droga, que posteriormente era transportada a la «guardería en frío» desmantelada esta mañana en Alcalá de Guadaira, antes de ser enviado al resto de España y Europa.










