La coquina de Huelva en busca de su Denominación de Origen

Los mariscadores y profesionales del sector reclaman una mayor protección de uno de los mayores manjares de Andalucía

La semana pasada la Guardia Civil intervenía siete kilos de coquinas recogidas de manera ilegal en la playa de Isla Canela y las devolvía al mar. Un acto habitual cada verano en la costa onubense. Sólo hay que pasear por las playas de Ayamonte cada mañana para ver cómo cientos de personas se acumulan en la orilla de la playa hurgando en la arena para coger este preciado molusco.

“La gente no es consciente del daño que nos hace. Si capturan la coquina pequeña de la orilla, llegará un momento que nos quedemos sin coquinas. Entre los pescadores furtivos y los bañistas van a acabar con nuestro oficio”, asegura Juan Grao, presidente de los mariscadores de Ayamonte y mariscador profesional desde hace más de 30 años.

El 1 de julio se abrió la veda de la captura de este molusco por parte de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible. La coquina es un molusco bivalvo que se captura en aguas del litoral del Golfo de Cádiz fundamentalmente por mariscadores a pie, los cuales, dada su limitada capacidad extractiva, se ven muy afectados por los episodios de cierre que afectan de forma periódica a las zonas de producción de moluscos.

Una vez extraídas, las coquinas van a un centro de expedición donde son seleccionadas y depuradas por profesionales del sector. “Las coquinas deben tener un calibre mínimo para ser comercializadas. A nosotros si nos llega una coquina de un calibre menor de 25 milímetros la devolvemos al mar. Aquí las recibimos, las calibramos y realizamos una depuración totalmente natural para garantizar el mejor producto”, asegura Rafael Domínguez, gerente de La Reina de la Costa, centro de depuración certificado por el que pasan 60.000 kilos de coquinas al año.

Para garantizar la calidad de la coquina onubense Rafael apuesta por la obtención de una Denominación de Origen que la proteja: “La coquina es un producto selecto y debe tener su propia denominación de origen. De esta forma se le otorgaría el valor que realmente tiene y se acabaría con la furtividad que sufre este manjar. Nos queremos reunir con la Junta de Andalucía para comenzar los trámites”.