“¿Qué tiene tu apellido?”, le llegó a preguntar su jefe al comunicarle el despido. El argumento esgrimido fue este: “Tú trabajas muy bien, pero el problema está en que el cliente no quiere que sigas. Nos han llamado del Departamento de Prevención para comentarnos que no te quieren por el tema del vertedero, y el cliente es el que manda. Tengo un correo electrónico notificándonos que no quieren seguir con tu servicio a partir del lunes por ser una persona ‘antivertedero’”.
De sobras es conocida en Nerva la postura contraria al vertedero de sus padres, como la de tantos históricos de la lucha ‘antivertedero’. Por eso, Zulema, en su carta dirigida a la opinión pública nervense, dirige unas palabras de cariño y reconocimiento hacia sus progenitores: “Quisiera agradecer a mis padres el ejemplo de compromiso y sacrificio que demostraron por esta tierra y el regalo que nos hicieron a sus hijos, demostrándonos que existe el esfuerzo desinteresado y la lucha altruista e incansable”.
Sin embargo, a pesar del reconocido ‘antivertederismo’ de la familia de Zulema, ella afrontó su primer día de trabajo como limpiadora en las oficinas de DSM-Diseño Soluciones Medioambientales, con la ilusión y las ganas del que consigue un puesto de trabajo en un mercado laboral cada vez más complicado. “Se trataba de una oportunidad única de demostrar mi valía y las inmensas ganas que tengo de prosperar en la vida, y cómo no, de aumentar los ingresos de mi casa, de comprar aquellas cosas que le hacen falta a mi hijo y de ver el frigorífico un poco menos vacío. Me da mucha pena. Yo no puedo permitirme renunciar a ningún puesto de trabajo, aunque sea en el vertedero contra el que luchó mi padre para que no se pusiera cuando yo tenía tan solo siete añitos”.
A Zulema se le vino el mundo encima cuando le comunicaron su despido, tan solo unas horas después de llevar a cabo su primera jornada el pasado viernes 1 de julio. “No han valorado mi trabajo. Me han echado a la calle por ser hija de un ‘antivertedero’. Desde entonces llevamos varios días sin dormir. Mis padres, porque entienden que su compromiso con la lucha ‘antivertedero’ ha perjudicado, una vez más, a su familia, y yo porque siento sobre mi el peso de una desgracia constante en forma de un estigma inmerecido, de una injusticia infinita que condiciona mi vida y que consiente que se tenga en cuenta la lucha que mantuvieron mis padres y gran parte del pueblo de Nerva contra la imposición del vertedero, en vez de mi esfuerzo y sacrificio”, comenta.
La joven nervense asegura que, a título personal, su jefe le da la razón en lo injusto de toda esta situación: “Me dijo que contaban contigo hasta septiembre para cubrir las vacaciones de las compañeras, y que la petición de despido de la empresa le hace un despropósito porque ahora tienen que buscar a otra persona. Me llegó a decir que lo sentía de corazón, pero que le habían pedido que me quitaran del medio por ser hija de ‘antivertederos’ y trabajar en una zona sensible para su cliente”.
En su comunicado a la opinión pública nervense, Zulema termina agradeciendo todas las muestras de cariño y solidaridad recibidas de forma personal y a través de las redes sociales desde que se conoció la noticia, asegurando que intenta estar bien, “que las injusticias, tal y como mamé en mi casa, lejos de hundirme, me hacen más fuerte, tanto como para sacar fuerzas de donde no las hay, y gritarle al mundo entero este nuevo episodio de esa historia interminable de injusticias que venimos soportando en Nerva desde hace más de 25 años”.
COMISIÓN POR EL CIERRE DEL VERTEDERO DE NERVA, YA
Ante el “injusto” despido recibido por Zulema Fariña Pedro por parte de la empresa de limpiezas SIES, a petición de DSM-Diseño Soluciones Medioambientales, sociedad encargada de la gestión del Vertedero de Nerva, ocasionado por el compromiso de su familia con la lucha ‘antivertedero’, la Comisión por el cierre del Vertedero de Nerva, por unanimidad de todos sus miembros, ha manifestado en un comunicado su deseo de “trasladar todo nuestro apoyo y ánimo a Zulema Fariña Pedro y a toda su familia por las terribles circunstancias que están soportando. Es injustificable que estas situaciones se produzcan en pleno siglo XXI, cuando se supone que debemos estar al abrigo de una sociedad moderna y garantista, que debe salvaguardar el derecho igualitario y la libre concurrencia de todas las personas a un puesto de trabajo, evitando el escarnio y la persecución de las personas por su pensamiento o por, lo que es aún más grave e inexplicable, por el de sus antecesores”.
El colectivo indica igualmente que “estas acciones de acoso y derribo contra las personas que manifiestan su rechazo a las instalaciones, están siendo alentadas desde la dirección de DSM y se enmarcan dentro de una campaña de persecución y ajuste de cuentas contra quienes se posicionen públicamente en contra, así como de aquellos comercios cuyos propietarios, hayan tenido la ‘osadía’ de protestar libremente ante una situación que entienden injusta”, así como que “solicitamos a las empresas causantes de semejante despropósito que abandonen esta actitud de provocación hacia la ciudadanía del pueblo de Nerva”.
También añade que “el movimiento anti vertedero que a día de hoy se ha conformado en Nerva, traslada, desde el civismo y el respeto, el hartazgo que siente la población de Nerva, por verse obligada a vivir permanentemente a 700 metros de los peores residuos tóxicos y peligrosos que se generan en todo el mundo, y que en medio de esa indignación ha sido capaz de mostrar su comprensión y empatía por aquellas personas que trabajan en las instalaciones, evitando en todo momento aquella espiral de odio y destrucción que propiciaron un conflicto social que dejó secuelas incurables en nuestra sociedad. A día de hoy, podemos decir alto y claro, que hemos trabajado por el cierre del vertedero, sin que se haya escuchado públicamente un sólo insulto, sin que aflorasen faltas de respeto, sin que nadie recibiese un anónimo cargado de menosprecio y sin que una sola pintada se viese en nuestras calles”.
Finalmente señala que “ante el escenario desolador que nos deja esta represalia, esta especie de venganza, hacemos un llamamiento a todos los nervenses para que mantengan la calma más que nunca, así como para que no caigan en la reacción fácil y cuidemos nuestras formas, sorteando las provocaciones, e intentando evitar a toda costa repetir aquellos errores que vienen condicionando trágicamente esta lucha y la convivencia de nuestros vecinos, desde hace más de dos décadas”.
Texto: Juan A. Hipólito (Onda Minera) y redacción HC








