El Gobierno andaluz ha aprobado un plan estratégico para apoyar al sector de las frutas y hortalizas de invernadero en Andalucía con una inversión de 441 millones de euros. El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha presentado este plan en el Parlamento autonómico, con el objetivo de mantener el liderazgo de la región en este sector a nivel nacional y europeo.
El plan, llamado ‘I Plan Estratégico para las Frutas y Hortalizas de Invernadero de Andalucía. Horizonte 2030’, ha sido elaborado en colaboración con organizaciones profesionales agrarias, cooperativas, empresas comercializadoras, alhóndigas e interprofesional, y tiene como objetivo dar respuesta a todas las zonas productoras de la región, no solo a la provincia de Almería.
El consejero ha destacado el valor de las frutas y hortalizas andaluzas como motor económico y social de la agricultura en la región, generando un valor de 3.693 millones de euros en 2022. Además, ha resaltado que Andalucía es líder nacional en la producción de estos cultivos, ya que 3 de cada 4 euros del valor de las frutas y hortalizas de invernadero producidas en España tienen su origen en esta región.
El plan propone nueve objetivos estratégicos, entre ellos la simplificación administrativa, mejora de la eficiencia y disponibilidad de los recursos hídricos, impulso a la competitividad y sostenibilidad de los invernaderos, y el fomento de la economía circular. También se buscan medidas para alcanzar nuevos mercados, mejorar la imagen del sector y el consumo, avanzar en la transformación digital, impulsar la investigación, innovación y transferencia, y mejorar el nivel formativo y de competencias empresariales en el sector.
El consejero ha destacado que el modelo productivo de los invernaderos de Andalucía es un ejemplo de aprovechamiento de los recursos naturales y de sostenibilidad, además de ser respetuosos con el medio ambiente y tener un alto nivel de certificaciones y protocolos de calidad.
Con este plan, el Gobierno andaluz busca identificar y poner a disposición del sector todos los instrumentos disponibles para mantener su liderazgo en este sector. El consejero ha destacado la importancia de apoyar a un sector que cuenta con un modelo de producción basado en estructuras familiares y que tiene la capacidad de atraer a jóvenes y mujeres a la actividad agraria.







