
El proyecto impulsará acciones de investigación aplicada para trasladar el conocimiento al territorio y afrontar uno de los principales desafíos de la dehesa onubense
La Diputación de Huelva y la Universidad de Huelva han presentado hoy el proyecto “Huerto Ramírez como espacio de innovación para la sostenibilidad de los ecosistemas agroforestales y la población rural onubense”, una iniciativa centrada en la puesta en marcha de acciones de investigación para luchar contra la seca de la encina en la provincia.
La presentación, celebrada en el Salón de Plenos de la Diputación, ha contado con la participación del presidente de la institución provincial, David Toscano, y del rector de la Universidad de Huelva, José Rodríguez.
El proyecto cuenta con financiación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico dentro de la convocatoria de proyectos innovadores para la transformación territorial y la lucha contra la despoblación, y permitirá convertir el Huerto Ramírez en un espacio de referencia para la investigación aplicada frente a la seca de la encina.
La iniciativa nace con el objetivo de trasladar el conocimiento al territorio y generar herramientas útiles para afrontar uno de los principales desafíos que afectan actualmente a la dehesa onubense. Para ello combinará investigación, innovación y transferencia de conocimiento con el fin de avanzar en soluciones que puedan ser aplicadas sobre el terreno.
Durante su intervención, David Toscano ha destacado que la seca de la encina afecta a uno de los paisajes más característicos de Huelva y a numerosas explotaciones ligadas a la dehesa, especialmente en las comarcas de la Sierra y el Andévalo.
Toscano ha subrayado que el objetivo de esta iniciativa es que la investigación no se quede únicamente en el ámbito académico, sino que contribuya a generar respuestas útiles para quienes gestionan las dehesas y conviven con este problema.
“Todo ese conocimiento tiene que ser útil y llegar a quienes gestionan las dehesas, a quienes trabajan cada día sobre el terreno y a quienes tienen que tomar decisiones para garantizar su conservación. Ese es nuestro objetivo. Queremos ser parte de la solución”, ha afirmado.
Por su parte, el rector de la Universidad de Huelva ha puesto en valor la importancia de la colaboración entre instituciones para afrontar desafíos complejos que afectan al territorio y ha destacado la capacidad de la investigación aplicada para generar soluciones útiles y transferir conocimiento a la sociedad. En este sentido, ha señalado que la Universidad de Huelva debe poner su capacidad investigadora al servicio de la provincia, generando conocimiento y herramientas útiles que contribuyan a la conservación de la dehesa y al futuro de los municipios vinculados a ella.
Rodríguez ha subrayado la importancia de la dehesa para el desarrollo de la provincia, ya que “su valor va más allá del ámbito ambiental por su contribución económica, social y cultural al medio rural”. Asimismo, ha advertido de que la seca de la encina “supone una de las principales amenazas para este ecosistema, por lo que es prioritario reforzar la investigación para encontrar soluciones eficaces”.
Respecto al proyecto ‘Huerto Ramírez’, el rector ha subrayado que “este proyecto nos permitirá generar conocimiento útil, transferir soluciones a ganaderos, propietarios y gestores forestales, y contribuir a la protección de un ecosistema único en Europa. La mejor forma de defender la dehesa es invertir en investigación, innovación y cooperación entre instituciones, porque de ello depende también el futuro de nuestros pueblos”, ha concluido.
Los trabajos ya están en marcha y cuentan con la participación de investigadores de distintas disciplinas y especialidades junto a los profesionales y técnicos del propio Huerto Ramírez. Esta colaboración permitirá abordar la seca desde diferentes perspectivas y avanzar en la búsqueda de respuestas a un problema que tiene implicaciones ambientales, económicas y sociales.
Entre las líneas de trabajo previstas se encuentran el análisis del estado de las dehesas, el estudio de los suelos, la aplicación de nuevas tecnologías para el seguimiento y análisis del arbolado y el desarrollo de medidas que contribuyan a mejorar la resistencia de las encinas frente a enfermedades y condiciones cada vez más adversas.
La iniciativa persigue que los resultados obtenidos puedan transferirse al territorio y servir de apoyo a propietarios, gestores forestales, ganaderos y administraciones en la toma de decisiones para la conservación y sostenibilidad de la dehesa.


