El Gobierno español está decidido a impulsar al sector alimentario y consolidar a España como potencia en este ámbito. Así lo ha afirmado el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, durante su intervención en la XI Food&Drink Summit, organizada por la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB).
Para lograr este objetivo, el Gobierno ha desarrollado tres estrategias clave: la Estrategia Nacional de Alimentación, la futura Ley de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario y la promoción de «Alimentos de España».
La primera de estas estrategias es la Estrategia Nacional de Alimentación, que se lanzará en las próximas semanas. Esta iniciativa busca contribuir a la transición hacia un sector alimentario más sostenible, rentable y competitivo, y contará con la participación de toda la cadena alimentaria.
En cuanto a la Ley de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario, que actualmente se encuentra en trámite parlamentario, el ministro ha destacado la importancia de contar con el compromiso de todos los actores involucrados para reducir el despilfarro de alimentos y recursos naturales.
Por último, la promoción de «Alimentos de España» es otra de las estrategias clave para consolidar a España como potencia alimentaria. Se trata de una iniciativa que busca reforzar la imagen de los productos españoles tanto en el mercado nacional como en el internacional.
Además de estas estrategias, el ministro ha destacado la fortaleza de la industria alimentaria española y su capacidad para adaptarse a los nuevos retos globales, como la transformación tecnológica, el cambio climático o la incertidumbre geopolítica.
La industria alimentaria española genera 552.000 empleos y su negocio ha crecido hasta los 168.000 millones de euros en 2022. Planas ha subrayado que este sector está en el centro de las prioridades del Gobierno y ha destacado el apoyo de fondos comunitarios y estatales para su desarrollo.
En este sentido, ha mencionado la «magnífica negociación» del Gobierno, que ha permitido contar con la mayor cantidad de fondos europeos adicionales desplegados a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Además, se han puesto en marcha convocatorias para apoyar las inversiones de la industria alimentaria y pesquera.
En conclusión, el Gobierno español está comprometido con el impulso del sector alimentario y su consolidación como potencia en un contexto global cada vez más cambiante. Con estas estrategias y medidas, se busca garantizar un sector más sostenible, rentable y competitivo, y contribuir al desarrollo económico y social del país.


