Numerosos vecinos de Berrocal acuden a la concentración
Los participantes han pedido a las administraciones que la política forestal no quede limitada a los meses de mayor riesgo y que se mantengan durante todo el año las labores de limpieza, conservación y aprovechamiento sostenible del monte. También han reclamado inversiones que ayuden a fijar población y generar actividad económica en las comarcas rurales.

Entre las principales reivindicaciones se encuentran el aumento de los recursos destinados a la prevención, la protección de los sectores afectados —como la ganadería, la apicultura o la industria del corcho— y la puesta en marcha de ayudas que permitan reconstruir el tejido económico y social de los municipios damnificados.
La concentración también ha servido para respaldar a los profesionales del Infoca. Los asistentes han demandado un refuerzo de las plantillas, mejores condiciones laborales y medios adecuados para que el dispositivo pueda desarrollar durante todo el año tanto las tareas preventivas como las de extinción.
El portavoz de Fuegos Nunca Más, Juan Romero, ha advertido de la situación de emergencia forestal que atraviesa la provincia y de las consecuencias que la pérdida progresiva de masa arbolada puede tener para el futuro de amplias zonas rurales. Berrocal, según ha recordado, ha sufrido cinco grandes fuegos durante el último medio siglo y ha visto arder buena parte de su territorio en dos ocasiones en apenas 22 años.
Por su parte, el alcalde berrocaleño, Ángel Luis Romero, ha reclamado un gran acuerdo entre las instituciones para evitar que el municipio vuelva a enfrentarse a una catástrofe semejante. El regidor ha insistido en la necesidad de escuchar a quienes viven y trabajan en el territorio a la hora de decidir cómo deben gestionarse y restaurarse los montes.

La movilización ha concluido con la lectura de un manifiesto por parte del reconocido escritor y poeta de la Cuenca Minera Juan Cobos Wilkins. El texto ha alertado de que los incendios no solo destruyen el patrimonio natural, sino que ponen en peligro la economía, el empleo y la propia supervivencia de los pueblos.
La concentración ha contado igualmente con representantes de diferentes organizaciones políticas, sociales y ecologistas. Los convocantes han insistido en la necesidad de mantener viva la atención sobre lo ocurrido y convertir la preocupación ciudadana en medidas concretas que permitan proteger el territorio y afrontar la recuperación de las áreas arrasadas.
