Los distintos edificios de la Universidad de Huelva acogen un minuto de silencio en memoria de Claudia Tacoronte
Un minuto de silencio ha reunido este martes a los miembros de la comunidad universitaria en las puertas de los diferentes edificios para expresar su profundo rechazo al asesinato de Claudia tacoronte, joven estudiante de cuarto curso del Grado en Educación Infantil, ocurrido el pasado sábado en la Casa de la Cultura de Cuautla, en el estado mexicano de Morelos.
El acto ha servido también para trasladar el apoyo de la institución a la familia de la joven y a la comunidad universitaria de la Universidad de Granada, donde Claudia cursaba sus estudios como alumna de intercambio. La Universidad de Huelva se suma así al duelo por una muerte que el rector, José Rodríguez, ha calificado de “violencia gratuita” y “feminicidio”.
Durante su intervención, el rector, que ha guardado un minuto de silencio en el edificio Juan Agustín de Mora del campus de El Carmen, ha subrayado que la concentración no solo pretende rendir homenaje a la víctima, sino también lanzar un mensaje firme de condena ante cualquier forma de violencia contra las mujeres. “Queremos realmente con este minuto de silencio decir que no, que nos oponemos”, ha señalado, reivindicando la necesidad de actuar desde el conjunto de la sociedad para evitar que el odio llegue a convertirse en violencia extrema.
Rodríguez ha puesto el foco en las primeras manifestaciones de ese odio y en la responsabilidad colectiva de no normalizarlas. En este sentido, ha advertido de que los insultos y las agresiones verbales pueden constituir el inicio de una escalada que termine justificando actos de violencia mucho más graves. “No podemos permitir que se insulte indiscriminadamente, que se odie indiscriminadamente”, ha defendido.
El rector ha reivindicado, asimismo, el papel de la Universidad como espacio de convivencia, respeto y defensa de la dignidad humana. Frente a la violencia y la instrumentalización de las mujeres, ha apelado al “impulso civilizatorio” de la sociedad para construir una respuesta colectiva capaz de poner límites al odio.
Con este gesto, la Universidad de Huelva ha querido hacer visible su compromiso con una sociedad libre de violencia machista y trasladar un mensaje inequívoco de rechazo: “Tenemos que frenar, tenemos que parar”.
