Punta Umbría acoge con los brazos abiertos a miles de estudiantes portugueses

Punta Umbría, pero especialmente los comercios locales, y sobre todo el sector hotelero del municipio, acogieron este lunes con los brazos abiertos a los aproximadamente 10.000 estudiantes lusos que llegaron al municipio en el marco del Festival Village

Punta Umbría, pero especialmente los comercios locales, y sobre todo el sector hotelero del municipio, acogieron este lunes con los brazos abiertos a los aproximadamente 10.000 portugueses -8.500 estudiantes y unas 1.500 personas de la organización del evento, staff y artistas invitados-, que repartidos en centenares de autobuses procedentes de prácticamente todas las ciudades del país vecino fueron llegando a lo largo de todo el día al complejo hotelero del Barceló.

Una auténtica marea humana que, para los empresarios locales, supone desde hace ya cuatro años el pistoletazo de salida para la temporada turística en el municipio, sobre todo teniendo en cuenta que en apenas seis días arranca la Semana Santa, a la que según el Ayuntamiento seguirán otros grandes eventos que ayudan a desestacionalizar el turismo, dando un buen empujón a la economía local fuera de la temporada alta estival.

Así lo señaló ayer a HuelvaCosta.com Armando Santos, presidente de la Asociación de Empresarios de Punta Umbría –AEPU-, para quien la celebración en la localidad del Festival Village portugués es una iniciativa «genial», no solo para comercios locales como bares, restaurantes, tiendas de recuerdos, hamburgueserías o supermercados, entre otros, sino también para el empleo fuera de temporada ya que según precisó, unas 850 personas trabajan durante toda esta semana solo en el Hotel Barceló Beach Resort.

Se trata de un evento que, por tanto, «se nota» en la economía local, para la que supone «la chispa» de salida para la temporada estival en el municipio, «sobre todo teniendo en cuenta lo que viene después».

Santos ha valorado por otra parte el «excelente comportamiento» de los estudiantes lusos durante su estancia en Punta Umbría, lo cual según sus palabras contribuye a garantizar las medidas de seguridad que se adoptan tanto por las autoridades españolas y portuguesas, como por la propia organización del Festival.

En cifras, se calcula que el Festival Village dejará en Punta Umbría 6,5 millones de euros teniendo en cuenta que el gasto medio por estudiante se sitúa entre 650 y 700 euros, y que el evento registrará un total de 60.000 pernoctaciones.

La llegada de ayer ya fue abrumadora, con una avenida del Decano donde el trasiego de estudiantes, equipajes, autobuses y personal de la organización fue muy intenso durante toda la jornada.

Nada más bajarse de los autobuses, los jóvenes se encontraban con un Dj pinchando música electrónica y de baile justo en la puerta principal de acceso al hotel, donde personajes infantiles como Mickei y Minnie Mouse o los Minions, entre otros, además de malabares, azafatas y azafatos, les daban la bienvenida bailando y ofreciéndoles algún que otro refrigerio, y hasta gominolas.

Posteriormente eran guiados por personal de la organización hasta sus habitaciones, para inmediatamente iniciar una semana de diversión y «única en tu vida», como reza el mensaje con el que la empresa organizadora Xtravel Pure Fun, atrae a este Festival puntaumbrieño a miles de estudiantes preuniversitarios desde hace ya cuatro años.

El festival, que arrancó ayer lunes, se prolongará hasta el próximo domingo, 14 de abril, día en que se celebra el Domingo de Ramos y en el que por tanto arranca la Semana Santa. Durante los siete días –con sus seis noches- que dura el Festival, los jóvenes disfrutarán en Punta Umbría de música, diversión y otras muchas actividades enmarcadas en una agenda exclusiva y diseñada por la empresa organizadora expresamente para ellos.

Los hoteles que este año acogen a la expedición portuguesa son Barceló Mar, Barceló Beach Resort, Apartamentos Leo I, II, III, IV y Leo Deluxe, Pato Amarillo y Precise Resort (este último en El Rompido), entre otros, hasta alcanzar un número total de trece establecimientos hoteleros, que colgarán el cartel de completo hasta el domingo.

LO QUE MÁS SE VENDEN SON HAMBURGUESAS Y CAMISETAS DE PUNTA UMBRÍA

Los productos que más suelen consumir en los comercios locales los aproximadamente 8.500 estudiantes lusos que participan cada año en el Festival Village son productos de comida rápida en las hamburgueserías del municipio, y camisetas de recuerdo de Punta Umbría.

Así lo señaló el presidente de los empresarios locales, y en el caso de las camisetas lo corroboraron varios comerciantes consultados por esta redacción.

Domingo Gómez, de Reyes Souvenirs, establecimiento que se encuentra justo frente a la puerta principal del Barceló Beach Resort, señaló que, al menos en las tres ediciones anteriores, «este festival nos ha ido fenomenal» porque «no hay prácticamente problemas, los chavales se portan bien porque solo vienen a divertirse, que con la edad que tienen me parece estupendo, y para nosotros después de un invierno muy duro y muy triste, que venga tal cantidad de personas esta semana nos viene muy bien».

Gómez indicó por otra parte que los jóvenes portugueses «gastan dinero en los comercios locales, sobre todo los tres o cuatro primeros días hasta que se les va acabando el dinero que traen». En su tienda, añade, los productos más vendidos son «muchas chucherías, muchos refrescos y bastantes regalos para llevar a sus familias, especialmente imanes para la puerta del frigorífico con el nombre de Punta Umbría, y sobre todo muchísimas camisetas de «Yo amo Punta Umbría».

Este comerciante puntaumbrieño concluye señalando que «los primeros años esto nos cogió de sorpresa, pero ya hemos aprendido y esta edición hasta anunciamos en las pizarras nuestros productos en idioma portugués».

Juli Martínez, responsable de otra tienda de recuerdos situada igualmente en la avenida del Decano, afirmó por su parte que esto «nos viene maravillosamente bien» porque «aunque es solo una semana, nos da mucha vida a todos, desde cafeterías hasta otro tipo de comercios».

En la tienda de la que es empleada, Juli afirma que «los chavales compran de todo, desde cosas para regalar hasta camisetas, toallas, flotadores, chucherías y también cargadores para móviles».

«Esto debería durar todo el año –concluye- para no tener que cerrar nuestras tiendas durante los meses de invierno».

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