Los colegios de Cartaya insisten en que entrar en los centros supone incumplir el estado de alarma

Los responsables de todos los centros educativos de Cartaya y El Rompido han insistido este jueves que entrar en los colegios para recoger los libros de los alumnos supone vulnerar el actual decreto del estado de alarma por la crisis sanitaria del covid-19

Los responsables de todos los centros educativos de Cartaya y El Rompido han insistido este jueves que entrar en los colegios para recoger los libros de los alumnos no está contemplado en el actual decreto del estado de alarma por la crisis sanitaria del covid-19

Así lo han indicado en un comunicado conjunto que han remitido a todos los padres y madres del municipio a través de redes sociales y mensajería instantánea, en el que matiza el anuncio realizado este miércoles por parte del Ayuntamiento de la localidad, que informó haber puesto “a disposición de los equipos directivos de todos los centros de la localidad la posibilidad de abrir los colegios y de habilitar un dispositivo para coordinar y hacer posible la entrega a los alumnos del material escolar que consideren necesario para el desarrollo de sus tareas en casa”.

En el comunicado conjunto de este jueves suscrito por los directores y directoras de todos los centros educativos del municipio se deja claro que, como responsables de los centros educativos, y siendo conocedores del interés de numerosas familias en la localidad por que se lleve a cabo la recogida de libros de texto de los diferentes centros, “creemos oportuno aclarar, de nuevo, diferentes cuestiones que den respuesta a las dudas surgidas a raíz de diferentes informaciones emitidas en medios de comunicación y redes sociales”.

En este sentido explican que tras las consultas pertinentes a los organismos oportunos, “nos consta que ni los directores/as de los centros, ni el propio Ayuntamiento de la localidad, tenemos potestad en este momento, mientras dure el estado de alarma, para realizar apertura de los centros con el objetivo de organizar la recogida de libros por parte de las familias”. “Para entender esta cuestión -prosiguen- hay que tener en cuenta que la población infantil de Cartaya es muy numerosa, y por consiguiente, supondría que una parte muy importante de las familias tuvieran que salir de sus casas rompiendo así el confinamiento por motivos no esenciales.

Al hilo de lo explicado, añaden “nos reiteramos en que la apertura de centros para la recogida de libros y material escolar no se va a llevar a cabo en los colegios de la

Localidad”, así como indican que tampoco quieren entrar a valorar si en otros centros y municipios de la provincia se ha llevado a cabo anteriormente, ni en el modo en que lo han organizado. “Quizás las circunstancias de esos centros o esas localidades son diferentes a las nuestras”, apuntan.

Por otra parte aclaran que el organismo competente que debe autorizar y aprobar dicha apertura de los centros y esos repartos de materiales y libros es la Subdelegación del Gobierno. “Sólo en el caso que dicho organismo autorice dicha actividad, podría llevarse a cabo en Cartaya o en cualquier localidad de la provincia, pero no ha sido el caso”, indican.

En otro orden de cosas quieren dejar claro que los docentes y los centros están trabajando en coordinación con los Servicios Sociales y otras entidades y organismos para “arbitrar medidas que ayuden a aquellas familias que disponen de escasos recursos tecnológicos o internet”.

Los responsables de los centros de Cartaya y El Rompido también quieren dejar claro que el libro de texto “es un recurso más, pero no imprescindible”, a lo que añaden que “el principal objetivo que tenemos los equipos docentes es guiaros en los hábitos y el proceso de aprendizaje garantizando, en la medida de lo posible, la continuidad del proceso”, por lo que las actividades que llegan a los padres diariamente “son orientaciones que cada familia podrá adaptar a sus circunstancias en coordinación y comunicación con su tutor/a. Los Claustros ofrecemos toda la flexibilidad, dadas las circunstancias, para adaptarnos al ritmo de todo nuestro alumnado y de la propia disponibilidad familiar. El tiempo y la forma es adaptable a cada situación. El trabajo realizado durante este periodo, nunca será equivalente a una jornada escolar. No os preocupéis por los contenidos que se puedan dar o no dar, ya que los vamos a recuperar de una u otra forma”.

Por último señalan que “la salud de todos/as está por encima de todo. Por nuestra parte, seguiremos haciendo un gran esfuerzo por mejorar cada día y por llegar a todas las familias de una manera u otra. Por ofreceros nuestra guía y nuestras orientaciones y para dar una respuesta a cada una de las situaciones que vayan surgiendo. Entendemos vuestra preocupación. Y empatizamos con vuestra postura. Pero nos vemos obligados a aclarar esta situación y pediros, nuevamente, vuestra colaboración con los centros educativos de vuestros hijos/as dentro del marco de posibilidades que la normativa estatal nos permite a todos”.