El Gobierno local de Punta Umbría muestra su apoyo a los policías agredidos por vendedores ambulantes

Dos agentes de la Policía Local puntaumbrieña resultaron heridos el pasado 3 de agosto por las agresiones perpetradas por un hombre y una mujer que ejercían venta ambulante ilegal en la playa

El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Punta Umbría ha mostrado su apoyo a la plantilla de la Policía Local puntaumbrieña por su labor en el operativo contra la venta ilegal en la playa.

Durante la mañana del pasado 3 de agosto, dos agentes resultaron con lesiones diversas por una pareja de vendedores ilegales que ejercían esta labor prohibida en la playa.

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En un comunicado, el equipo de Gobierno ha reiterado su repulsa a estos incidentes, así como a toda agresión a funcionarios policiales y envía un mensaje de “apoyo y solidaridad” a los agentes heridos, resaltando su “condena más rotunda” a los hechos.

“Situaciones como ésta no podemos permitir que vuelvan a ocurrir”, ha afirmado el concejal delegado de Seguridad Ciudadana, Alejandro Rodríguez, quien subraya que “ellos trabajan por garantizar la seguridad y la convivencia en nuestro pueblo y deben contar, no sólo con todo nuestro apoyo, que lo tienen, sino también con el del resto de la ciudadanía, por su compromiso público con la legalidad”.

En este sentido, ha recordado que la venta ambulante ilegal “puede suponer un grave riesgo para la salud de los consumidores, puesto que muchos de los alimentos que se venden se almacenan al sol y no respetan las normas de conservación y de manipulación que requieren estos productos, con el consecuente peligro que esto conlleva”.

Recordar que según precisaron fuentes policiales, los hechos se produjeron durante la mañana del pasado sábado, cuando dos agentes de la policía local de Punta Umbría resultaron lesionados al ser atacados por dos personas que ejercían la venta ambulante ilegal en la playa, las cuales fueron detenidas.

Según las mismas fuentes, tres policías detectaron a estas personas ejerciendo la actividad prohibida, por lo que se dispusieron a intervenir.

Los vendedores ambulantes, hombre y mujer, ante la actuación policial, con gran desprecio por la integridad de los agentes, comenzaron a lanzarles latas de refrescos con clara intención de ocasionarles lesiones. Afortunadamente, los policías consiguieron esquivar dichos objetos.

Al alcanzar a los vendedores, estos opusieron una gran resistencia a su detención, teniendo los tres policías que emplearse a fondo, resultando dos de ellos con lesiones por diversas erosiones en los brazos uno, y un codazo en el pecho el otro.

Tras la detención e instrucción de diligencias, ambos detenidos fueron trasladados al cuartel de la Guardia Civil, quedando a disposición judicial.