El concierto cofrade recorre las peculiaridades de la Semana Santa de Cartaya

El teatro del Centro Cultural de la Villa de Cartaya ha acogido este fin de semana una nueva edición del concierto cofrade con el que los cuarenta músicos de la Banda del Ateneo Musical de la localidad da la bienvenida cada año a la Semana Santa

El teatro del Centro Cultural de la Villa de Cartaya ha acogido este fin de semana una nueva edición del concierto cofrade con el que los cuarenta músicos de la Banda del Ateneo Musical de la localidad da la bienvenida cada año a la Semana Santa.

Entre saetas, notas, acordes, olor a incienso y azahar, marchas procesionales y una narración oral con la que se ha suplido la carencia este año en la Semana Mayor cartayera de pregón de exaltación, la noche estuvo llena de emociones, que se reflejaron en los continuados aplausos que el respetable dedicó a todos los artistas que subieron a las tablas de la Villa para ofrecer la mejor música hecha en Cartaya.

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Bajo la dirección de Manuel Orta, la banda local fue interpretando a lo largo del concierto los nueve temas incluidos en el programa, que se vio salpicado entre marcha y marcha con la narración de Belli Custodio Zunino, que leyó textos del catedrático cartayero de historia y estudioso de la Semana Santa cartayera José Román Delgado. Tampoco faltó a la cita cofrade la tradicional saeta andaluza gracias a las magistrales interpretaciones de las artistas Ana María Bernal y Elena Gallego.

La narración emocionó al numeroso público, especialmente aquellos pasajes centrados en las particularidades de la Semana Santa cartayera como la Adoración de Nuestro Padre Jesús en el Huerto, una tradición que solo se conserva en esta localidad costera; la tradicional torta de pascua cartayera que desde hace siglos endulza los paladares de vecinos y visitantes con su receta exclusiva a base de ingredientes de la tierra como la almendra, la cidra o el aceite de oliva; el peculiar Auto del Descendimiento por el que en la tarde del Viernes Santo los Santos Varones, en una tradición que se conserva en muy pocos puntos de la geografía nacional, descienden de la Cruz la imagen articulada de Cristo; o la colorista procesión de gloria del Domingo de Resurrección, con la que desde tiempo inmemorial los cartayeros celebran la Resurrección de Jesucristo sacando a la calle a la Virgen del Carmen, Patrona de los Marineros.

En cuento al variado y compensado repertorio musical, los miembros de la banda cartayera iniciaron el concierto interpretando Esperanza de Triana Coronada, marcha de claro corte sevillano y compuesta por José Alberto Francés en 1984 para la Esperanza Trianera. El concierto prosiguió con Coronación de la Macarena, dedicada a esta Virgen también sevillana y compuesta en 1964 por el maestro Pedro Brañas; Caridad del Guadalquivir, original de Paco Loba con arreglos del maestro J.J. Puntas; y Alma de la Trinidad, compuesta por Eloy García en el año 2000 con motivo de la Coronación canónica de María Santísima de la Trinidad de Málaga.

La segunda parte del concierto arrancó con Jesusalén, del autor murciano José Vélez,  compuesta en 1999 y poco conocida en Andalucía; Valle de Sevilla de José de la Vega; Mesopotamia, también del murciano José Vélez; y Bethania, tercera composición cofrade del propio director de la banda cartayera, Manuel Orta, e inspirada en la pequeña aldea situada cerca de Jerusalén y en la falda del Monte de los Olivos, donde Lázaro tenía su casa y su familia, muy cerca de Jesús. El tema integra un trío que representa lo oriental de su ubicación, y una parte final con mucha fuerza y tensión musical.

El concierto cofrade se cerró finalmente con la interpretación de la conocida marcha Hosanna in Excelsis, de Óscar Navarro, que levantó al público de sus asientos.

El dinero recaudado gracias a la venta de las entradas del concierto será destinado a las hermandades locales de la Semana Santa, a las cuales el Ateneo quiere ayudar a costear parte de sus gastos. En este sentido destacar que será esta misma Banda la que las acompañe este año a todas en sus respectivas estaciones de penitencia.

Fotografías: Jordi Landero