Cinco encapuchados asaltan a un repartidor de pizzas en Cartaya y le roban la recaudación

La Guardia Civil investiga el asalto del que ha sido objeto un joven repartidor de pizzas de Cartaya por cinco encapuchados cuando se dirigía a un punto de la localidad para entregar un pedido

La Guardia Civil investiga el asalto del que ha sido objeto este martes un joven repartidor de pizzas de Cartaya por parte de cinco personas encapuchadas cuando se dirigía a un punto de dicha localidad costera para hacer entrega de un pedido.

Según reza la denuncia que por «robo con violencia o intimidación» interpuso este miércoles el repartidor en el puesto de la Guardia Civil de Cartaya, y a la que ha tenido acceso HuelvaCosta.com, los hechos tuvieron lugar a las 23.30 horas de la noche del martes, 8 de enero, cuando el joven, de 17 años y natural de Cartaya, se dirigía a la calle San José de dicho municipio para hacer entrega de un pedido.

Según el relato en la denuncia del joven, que prefiere no revelar su identidad por miedo a posibles represalias, el punto al que se dirigía para hacer dicha entrega se trata de una «chabola», de lo cual ya tenía constancia «porque ya he ido a entregar pedidos otras veces allí».

Cuando se encontraba en un punto entre las barriadas de Fuente del Duque y la Cruz de los Milagros, prosigue, se le acercaron cinco jóvenes, los cuales «llevan la capucha del abrigo puesta», a uno de los cuales «entrega lo pedido y éste le abona el dinero».

En su declaración añade afirma que a pesar de las capuchas pudo reconocer a tres de los atracadores, y a los otros dos no, de los que a pesar de ello afirma que «sí sabe que son de la localidad». A los tres que asegura haber reconocido los identifica incluso en la denuncia por los motes con los que se les conoce en Cartaya, además de señalar de uno de ellos que lo conoce «de haber estado juntos en el colegio».

Posteriormente, prosigue, los cinco jóvenes lo rodearon, y en el momento de guardar el bolso con el dinero en el bolsillo de su chaquetón, uno de los que se encuentra a su espalda «mete la mano en el chaquetón y le sustrae el bolso con el dinero». Éste se gira rápidamente viendo como uno de ellos «sale corriendo» mientras los demás «siguen rodeándolo».

En ese momento el joven repartidor «intenta ir hacia adelante, siendo seguido por los que estaban a su alrededor» hasta que llega a la zona de la chabola «donde hay una hoguera y muchas más personas», intentando hablar con las personas que allí estaban, las cuales «se ponen a comer», y cuando el denunciante le pregunta por el joven que presuntamente le sustrajo el dinero, le dicen que «está en Sevilla y se ríen de él».

A continuación, y al comprobar que efectivamente allí «hay mucha gente, y gente ya mayor», decide «no entrar en discusión por temor a que puedan agredirle» y abandona el lugar, diciéndoles que va a hablar con su jefe y «va a llegar la Guardia Civil», contestándole uno de los jóvenes que «no le meta en líos que va a ir a la cárcel».

En la denuncia, el joven repartidor afirma que en el bolso que le sustrajeron había «entre 120 y 150 euros«, que suponían «la recaudación» de esa noche, además de dejar constancia del número de teléfono móvil desde el que se había realizado el pedido.

Por otra parte, fuentes de la familia del joven asaltado han detallado a esta redacción que se trataba del «último pedido» que iba a repartir ese día, por lo que el bolso sustraído contenía la «recaudación íntegra» de la noche, así como que del «miedo» que pasó, «no pudo ni percatarse de si los asaltadores llevaban algún tipo de arma».

Las mismas fuentes han afirmado finalmente que el joven se encontraba ayer miércoles «fatal», que «no quería ni ir a trabajar» y que estaba «muerto de miedo».

El asalto se perpetró en un punto entre las barriadas de Fuente del Duque y la Cruz de los Milagros

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