Aljaraque recibe a los niños saharauis que pasarán el verano en la localidad

Recepción saharauis Aljaraque

El Ayuntamiento de Aljaraque fue escenario en el día de ayer de la recepción de los 16 niños saharauis que pasarán los meses de julio y agosto en el municipio, junto a sus familias de acogida, gracias al programa ‘Vacaciones en Paz’.

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En un bonito y emotivo acto en el que estuvieron presentes numerosos miembros del equipo de gobierno, de la corporación municipal, de la asociación aljaraqueña ‘Lazos de Familia’ con su presidenta, Isabel Rofa, a la cabeza, así como Luis Cruz, presidente de la Federación Provincial de Huelva de Asociaciones Solidarias con el Sáhara, y que estuvo presidido por una representación del Consejo Municipal de Infancia y Adolescencia de Aljaraque, quienes les prepararon una calurosa bienvenida a través de una vistosa pancarta que presentaba el municipio, un juego de presentación lleno de mensajes de cariño y con la culminación de una pequeña merienda.

Este trabajo, desarrollado por los consejeros y consejeras infantiles y adolescentes, ha ido guiado de la mano del Área de Educación, cuya concejala, Inmaculada Camacho, resaltaba la importancia de esta iniciativa señalando que Aljaraque es el municipio onubense que más niños y niñas saharauis acoge, a quien les dirigía un mensaje de bienvenida apuntando que “este verano sería un verano de experiencias estrenadas en nuevo entorno para algunos de ellos y de reencuentro con sus familias aljaraqueñas para el resto, a los que les une experiencias, entrega y comparten corazón”.

Por su parte, el concejal de Participación Ciudadana, Rufino Romero, manifestaba que “gracias al programa ‘Vacaciones en Paz’ se puede hacer visible lo invisible y tangible lo intangible, ya que nada o poco se habla de la injusticia que vive este pueblo, que lleva 40 años soportando olvidos e ilegalidades. Afortunadamente, y gracias a este proyecto, los niños en sus mochilas, entre los abalorios y regalos para sus padres de acogida, también traen mensajes de esperanza, de lucha y de solidaridad para poder seguir luchando por la solución del conflicto en el Sahara, para que este pueblo deje de vivir las penurias del exilio. Del mismo modo también quiero tener un recuerdo muy especial para los olvidados, a los que se quedaron en el desierto argelino, aquellos que no pueden estar aquí con nosotros y a sus familias, así como dar las gracias a las familias de acogida por abrirles los brazos a estos niños que tanto lo necesitan”.