Agricultores y propietarios de Cartaya, en pie de guerra por el mal estado de los caminos

Agricultores, propietarios de fincas y residentes en casas de campo de la zona de la Cañada de Mogalla, situada al sureste del término municipal de Cartaya, han mostrado su indignación por el mal estado en que se encuentran los caminos rurales y vías pecuarias que dan acceso a sus propiedades y han pedido al Ayuntamiento de la localidad “soluciones urgentes” para atajar un problema que afecta tanto a sus vehículos como a la fruta que transportan en ellos.

Se trata concretamente de los caminos de La Guijarrosa (o Los Brenos), y de Mogalla, y de “toda la circunvalación” que estos conforman, los cuales según sus manifestaciones “suponen además un peligro para el tráfico” por los “enormes socavones y grietas” que presentan debido a su “abandono” y “falta de mantenimiento”. También se quejan de la “suciedad acumulada en sus cunetas”, lo cual provoca que el agua de lluvia “no corra adecuadamente”, y de que dichas vías “son usadas también por camiones de gran tonelaje”, para cuyo peso “no están preparados”.

Publicidad.

Se da la circunstancia de que en dicha zona hay numerosas explotaciones agrarias de fresas, melocotones, cítricos y frambuesas, entre otros productos, cuyos propietarios, por lo general pequeños agricultores, se ven obligados a pasar por dichos caminos “entre cinco ó seis veces diarias” por lo que lamentan las “numerosas averías” que afectan a sus coches y que tienen que reparar continuamente, y el mal estado de la fruta que transportan, que según sus palabras “llega estropeada y magullada a los almacenes por los baches de los caminos”.

Igualmente lamentan la “falta de señalización” de los socavones y grietas de mayor tamaño, lo cual a su juicio “cualquier día van a provocar un accidente ya que algunas grietas llegan hasta casi la mitad de la calzada, y los socavones afectan a prácticamente todo el firme”.

Uno de los agricultores ha mostrado su indignación por el hecho de que esta situación se esté produciendo en un pueblo eminentemente agrícola como Cartaya, donde “se paga mucho en concepto de contribución (en referencia al IBI Rústico) por nuestras tierras”. “Esto no puede ser así -prosiguió- ya que se trata de unos caminos que en su día se asfaltaron para mejorar las condiciones de la agricultura en la localidad, y a la larga nos está perjudicando”.

Los residentes en la zona, una quincena de familias según los propios afectados, exigen al Ayuntamiento el “cumplimiento de sus promesas” ya que “siempre se nos dice que se va a arreglar los caminos, pero nunca lo hacen”. Igualmente piden que haya “menos presupuesto municipal para fiestas, y más para arreglar los caminos”, al tiempo que lamentan que se “haya arreglado otros caminos, o incluso la parte más cercana al pueblo del nuestro, y se hayan olvidado de nosotros”, hecho por el que aseguran sentirse “discriminados”.

Por último han exigido “soluciones a largo plazo”, ya que según sus palabras “los parcheos son pan para hoy y hambre para mañana”.

Se da la circunstancia de que hace aproximadamente un mes un grupo de agricultores con fincas en la zona norte del término municipal, concretamente afectados por el estado de los caminos de La Codorniz y Tariquejos, y algunos adyacentes, también expresaron públicamente sus quejas a través de HuelvaCosta.com, obligando al Ayuntamiento a adoptar medidas urgentes que derivaron en un parcheo de ambas vías pecuarias.

El Ayuntamiento que dirige el independiente Juan Polo, por su parte, ha anunciado en repetidas ocasiones un plan integral para arreglar todos los caminos rurales del municipio, el cual por el momento no ha llegado.